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PRESIDENTES DE LA FEDERACIÓN
MEXICANA DE CICLISMO
Hay una sabia idea en la opinión de que los presidentes de Federación son los
únicos responsables de que el ciclismo trascienda o se pudra en la desilusión y
el conformismo.
Han sido las acciones de estos hombres las que han originado el progreso o
estancamiento de este deporte. Analicemos su obra, al menos lo más relevante, de
cada uno de los 15 presidentes que han ocupado el cargo en la Federación
Mexicana de ciclismo.
JUAN PAVIA
(1945-1946)
Con el apoyo de Agapito Bravo y Manuel Morton, este primer presidente de la FMC
creó la Liga Interzonas, y comenzó a formar equipos como el Pedal y Fibra,
Independiente, Libertad, Policía y Aztlán.
JESÚS MONTIEL
(1946-1947)
Con pocos antecedentes, en virtud de que hubo otros directivos que tenían mayor
prestigio en el ambiente, como Enrique Heredia, Manuel Ruisánchez y el propio
Agapito Bravo.
FERNANDO RUIZ LÓPEZ
(1947-1948)
Formalizó las competencias dominicales que iniciaban en San Lázaro hacia calzada
Ignacio Zaragoza y terminaban por Río Frío.
ELÍAS ROCHA
(1948-1949)
No fue una persona de la simpatía del Coronel José García Valseca y por lo
mismo, fue marginado de su cargo el mismo año que nació la Vuelta de México.
VÍCTOR GARZA
(1949-1952)
Fue un directivo incondicional de don José García Valseca, y para que no
ocasionara problemas, fue traído de Monterrey, Nuevo León, su tierra natal, para
radicar en el Distrito Federal, con el apoyo de la cadena periodística de la
Vuelta de México.
ROLANDO GARRIDO
(1953-1955)
Ejecutó su labor como presidente de la Federación desde Toluca, Estado de
México. Aún le tocó en suerte contar con el apoyo de García Valseca. Fundó la
escuela de ciclismo y vio nacer a las primeras figuras de este deporte, como
Juventino Borrao Cepeda, Ángel Zapopan Romero, Rafael Vaca, Magdaleno Cano, Joel
El Gato Serrano, Francisco Camarón Lozano, Román Galgo Teja, Alfonso Rabanito
Díaz, El Cabo Pacheco, Federico Ángel, entre otros.
ERNESTO GROBETT PALACIOS
(1955-1962)
Con la llegada del ingeniero, la organización sufrió un cambio radical, pues el
ciclismo fue visto como el mejor vehículo para crear compañas políticas y en
efecto, el coronel García Valseca, empresario periodístico, dictó órdenes
incluso a los propios gobernadores, de tal forma que el Gobierno central negó el
aval y apoyo a la Vuelta de México. Así surgió la Vuelta del Himno Nacional, con
apoyo y patrocinio de instituciones oficiales, es decir, con presupuesto del
Gobierno, vía Instituto Nacional de la Juventud Mexicana.
Grobertt inyectó fuerte respaldo económico a los ciclistas. Muchos de los viajes
al extranjero se hicieron con recursos de su propio bolsillo.
Con Grobett hubo un puñado de corredores que se hicieron notar en la segunda
generación de los ídolos. Así, surgieron hombres como Jacinto Pájaro Brito,
Radamés Treviño, Sabás Cervantes, Porfirio Remigio, y fue animado por Luigi
Casola para que los corredores de nuestro país conocieran el terreno profesional
europeo.
Don Ernesto, además fue el más importante promotor del ciclismo de pista en
nuestro país. Gestionó la construcción del velódromo en el Parque Calles y hubo
ciclistas, sobre todo estudiantes, quienes comenzaron a participar en las
competencias de pista, como Julio Murguía, José Luis Téllez, José Pérez Nieto,
Luis Muciño, Dionisio Uribe, etcétera.
Tuvo satisfacciones como titular de la FMC, pues durante su gestión, el ciclista
Magdaleno Cano ocupó el noveno lugar en la ruta individual de los Juegos
Olímpicos de Melbourne, Australia, 1956. Si duró tantos años al frente de la FMC,
fue porque no había gente capaz que lo sustituyera en el cargo.
CANDELAS
En construcción
JOSÉ PÉREZ NIETO
(1963-1966)
Heredó la obra administrativa de Ernesto Grobett y la mantuvo al mismo nivel,
pues fue el primero de los dirigentes que surgieron de la generación
estudiantil. Abogado universitario, Pérez Nieto dio mayor impulso al ciclismo de
pista y ruta.
Realizó una labor callada, pero bien relacionada con los más altos funcionarios
del deporte, como el general Clark Flores y Mario Vázquez Raña.
Con Pérez Nieto se sumaron hombres importantes como el doctor Carlos Sainz de la
Peña, el más grande promotor del ciclismo infantil. En su labor destaca la
Comisión Permanente de Estatutos y Reglamentos, pues gracias a haberse hecho
acompañar por un equipo de nivel académico profesional, se dio el paso de
traducir toda la información de la UCI del idioma francés al español. Con Pérez
Nieto hubo calidad y cantidad de penalistas, pues tan solo en la Asociación del
Distrito Federal estaban registrados hasta 600 corredores en todas sus
categorías.
LUIS MUCIÑO
(1966-1969)
La suma de sus esfuerzos fueron acallados ante la filtración de otros personajes
en la administración deportiva. O sea, Clark Flores tenía la responsabilidad de
organizar los Juegos Olímpicos, por lo tanto, armó su equipo y prescindió de los
servicios de los presidentes de la Federación. Así, los hombres que mandaban en
el ciclismo eran los propios técnicos, Atilio Lambertini y Luigi Casola.
FERNANDO FRANCO
(1969-1978)
Con su carácter firme, Fernando logró distinción internacional, en virtud de que
siguió la escuela de José de Jesús Clark Flores, quien llegó a ser
vicepresidente del COI, de 1975 a 1978 fue delegado continental de la Federación
Internacional de Ciclismo ante la FIAC. Por ello le concedieron la sede a México
del Mundial Juvenil. Vio nacer la Carrera Transpeninsular, apoyó al ciclismo
juvenil y en su periodo, Jesús Sarabia consiguió el décimo lugar en la ruta
individual de los Juegos Olímpicos de Munich en 1972.
ÁNGEL ROMERO LLAMAS
(1979-1982)
Como ciclista fue todo un personaje, pues ganó cuatro Vueltas de México. Tuvo el
apoyo de García Valseca, y como federativo, Ángel promocionó el ciclismo
internacional, pero curiosamente los que fallaron fueron los ciclistas, salvo el
caso de Manuel Youshimatz, quien en 1980 dio a México el bronce en el campeonato
mundial juvenil efectuado en el Velódromo Olímpico, en la prueba por puntos.
Quiso hacer de Agustín Alcántara un técnico, pero éste murió en un accidente en
Cuba. Luego trató de formar a Adolfo Belmonte y Rodolfo Vitela como técnicos,
pero no resultó. Dejó la Federación decepcionado.

RAÚL HERNÁNDEZ
(1982-1983)
Con el contador público se incrementaron los viajes internacionales, gracias al
apoyo que recibió del COM, en especial del mayor Enrique Soto. Motivado por
ayudar a sus dos hijos ciclistas, Carlos y Héctor Hernández, registró en puestos
clave de la FMC a varios de sus amigos, pero falló en dos situaciones, trató de
hacerse ayudar de Eduardo García Valseca, hijo del Coronel y acérrimo rival de
Mario Vázquez Raña, y nombró a Javier Saavedra como técnico en la vuelta del
Táchira, Venezuela.
Vázquez Raña le retiró el apoyo y Saavedra, en Venezuela, fue severamente
criticado al resultar “positivo” Rafael Marroquino González en un examen
antidoping. Como delegado fue Herón Soberanes. Raúl Hernández fue obligado a
renunciar.
Dionisio Uribe
(1983-1986)
El exciclista puma sustituyó en el cargo a Raúl Hernández, bajo un interinato
poco legal y no muy aceptado por la gente del ciclismo. Intentó “meter” a firmas
comerciales al ciclismo, con apoyo de Pascual Ortiz Rubio, titular de la CODEME,
el intento fue rechazado por el CREA de Heriberto Galindo, quien asumió el
control total del ciclismo mexicano junto con Regino López Acosta.
La máxima satisfacción que pudo tener, fue el décimo primer lugar ocupado por
Raúl Alcalá en la ruta individual de los Juegos Olímpicos de los Angeles y la
medalla de bronce ganada por Manuel Youshimatz en la prueba por puntos en ese
mismo suceso.

GUILLERMO GUTIÉRREZ MOLINA
(1986 a 1993)
El más fuerte apoyo que ha recibido el ciclismo en toda su historia fue en la
gestión del ingeniero Guillermo Gutiérrez Molina, quien supo relacionarse con
los personajes que ocupaban los cargos más importantes en el deporte mexicano.
Con Guillermo, el ciclismo se internacionalizó, pues nunca antes se compitió
tanto en el extranjero como en esta época. Campeonatos mundiales, juegos
olímpicos en Seúl y Barcelona, Carrera de la Paz, largas giras por Europa, etc.
En 1987 fue electo presidente de la (COPACI), Confederación Panamericana de
Ciclismo. Ha sido el único federativo del ciclismo mexicano en ocupar tan
importante cargo.
La realidad es que Gutiérrez aprovechó el respaldo absoluto del ingeniero
Antonio Murrieta, director de PRODDF y Raúl González, presidente de la CONADE y
CODEME. Ante el COM de Mario Vázquez, simplemente se condujo con discreción,
pues la idea era no dañar sus relaciones.
Con Gutiérrez se consiguieron los más importantes triunfos en eventos como los
Juegos Centroamericanos y Panamericanos. Además, el ciclismo estuvo en auge con
las hazañas de Raúl Alcalá en Europa y el surgimiento de Miguel Arroyo.
Su salida de la Federación tuvo su origen en la crítica despiadada que
ejercieron sobre él algunos sectores de la prensa, también por la pésima
actuación de los ciclistas en los Juegos Olímpicos de Barcelona, en 1992.
Poco a poco, Guillermo se fue retirando de las oficinas federativas, prefirió
mirar hacia sus empresas que casi estaban en quiebra, y en 1993, cuando eran
meses de poca actividad solicitó licencia a Raúl González para ausentarse del
cargo. Su trámite lo hizo por escrito y enviado a las oficinas de la CODEME por
fax.
HERÓN SOBERANES
(1993 a 1997)
El ingeniero Soberanes, lleno de aspiraciones, fue solicitado para dirigir la
FMC, primero como interino y luego por elección en la Asamblea Nacional. El
factor que lo mantuvo al frente del cargo fue la experiencia de Víctor Razo,
quien hasta noviembre del 92 fue secretario ejecutivo del organismo.
Razo desarrolló una labor reservada ante los medios de comunicación, pero su
eficacia quedó sustentada en las relaciones públicas que mantuvo con los
presidentes de asociaciones estatales.
Soberanes careció de métodos prácticos para dirigir la Federación, no conocía
este deporte, hizo planes a corto y largo plazo, pero ninguno fue cristalizado
por su falta de visión ejecutiva y por dejarse llevar bajo conceptos
improvisados y negligentes.
Lo único que le interesó fue quedar bien con los altos directivos del COM y
CODEME y con los presidentes de asociaciones, pero cerró las puertas a los
ciclistas, y son éstos los que pagaron las consecuencias.
Un fuerte sector del ciclismo organizado le exigió que se retirara de la
FEDE-Ciclismo, pero insistió en conseguir su reelección. Difícilmente la
obtendrá pues carecìa de equipo de trabajo, además, su brazo fuerte, Víctor Razo,
decidió hacer campaña y proselitista con Guillermo Gutiérrez Martínez, quien
tuvo todo a su favor para llegar al relevo ejecutivo y convertirse en el
presidente número 16 de la Federación de este deporte.

GUILLERMO GUTIÉRREZ MARTÍNEZ
(1998-
Por vez primera en la historia del ciclismo mexicano se realizaron dos asambleas
para definir al nuevo responsable de la Federación Mexicana de Ciclismo (FMC) y
en ambas Guillermo Gutiérrez Martínez salió triunfador por unanimidad.
Al final, de nada sirvieron las argucias legales de Felipe Muñoz, titular de la
Codeme, para buscar ir contra la mayoría de las asociaciones que demostraron una
gran unidad para terminar el ciclo de Herón Soberanes y su época nefasta de
cinco años al frente de la FMC llena de prepotencia, autoritarismo y nepotismo.
El “Tibio” y su grupo de normatividad sólo hicieron el ridículo ante el
despertar de las asociaciones que con su unidad demostraron a otros deportes que
sí se puede aspirar a cambios de malos dirigentes y a eliminar a una persona que
era vocal del comité ejecutivo de la Codeme.
Más importante aun fue el hecho que las asociaciones impidieron un fraude que
estaba planeado tal como sucedió en las asambleas de natación y esgrima donde
José Luis Espinosa y Lourdes Lozano fueron reelectos basándose “en la
normatividad”.
Durante trece días, del 22 de marzo al 5 de abril, el ciclismo mexicano vio
agudizada la crisis en su dirigencia; fueron jornadas tensas y difíciles.
Al final, prevaleció la justicia y la demanda de las mayorías por un cambio en
este deporte.
La nueva era del ciclismo se inició con un comité ejecutivo presidido por
Guillermo Gutiérrez Martínez; Roberto Sánchez (Puebla) como vicepresidente: José
Luis Morales, tesorero; Víctor Razo, secretario; Santiago Guadarrama, asesor
jurídico; Alberto Venegas (Nuevo León) comisario; Víctor Tapia (Jalisco) vocal
directivo, y Luis Rosendo Ramos, vocal medallista. Los representantes en el país
por regiones son: Wilibaldo Monárrez (Sinaloa) en el noroeste; Carlos Rodríguez
(San Luis Potosí) occidente; Jorge Medina (Chihuahua) norte, y Mario Fragoso
(Quintana Roo) en el sureste. Resta por definir al representante de la zona
centro.
ROBERTO SÁNCHEZ
(En construcción)
ARMANDO BECERRA
(En construcción)
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