
La segunda etapa de la París-Niza ha
supuesto una dura prueba para Alberto Contador (Astana), que sufrió una caída a
falta de 3 kilómetros en la que se dio un fuerte golpe en el muslo izquierdo.
“Lo que me preocupa es el golpe en la pierna. La tengo bastante tocada y eso que
todavía estoy en caliente. Espero poder continuar en carrera mañana”, dijo poco
después de pasar la línea de meta.
“Fue cuestión de décimas de segundo”, explicó Contador. “Iba por el lado
izquierdo con relativa normalidad cuando alguien se ha enganchado y me han
lanzado hacia la izquierda. He roto totalmente la rueda delantera y me he dado
un buen golpe”.
Rápidamente, Stangeld le dio su bici y Alberto intentó enlazar con el pelotón.
La caída se produjo muy cerca de los últimos 3 kilómetros y, en meta, los jueces
dictaminaron que el pelotón ya había entrado en la distancia, de manera que,
aunque Contador logró enlazar por sus propios medios, siempre se le habría dado
el tiempo del grupo, que entró a 17 segundos del ganador.
Contador se quejaba del fuerte golpe. “El problema es el golpe en el músculo,
que es lo que puede mermar mi rendimiento, aunque espero poder salir mañana”. En
cuanto al abanico, dijo que había sido “una pena quedarme atrás, sobre todo por
mi equipo, porque todo el día hemos estado en cabeza y no nos hemos descuidado
ni un segundo”.
Alberto Contador espera ahora “analizar la situación en la general, pero la
verdad es que no me preocupan los 17 segundos que ha cogido el grupo de delante,
sino las consecuencias de la caída. Hubiera sido mejor no perder tiempo, pero lo
más importante es ver como me recupero”.